Nuestro encuentro inicia en la frontera de Hito Cajones, a las 9:00 am (hora boliviana), donde empieza una travesía que cruza paisajes que parecen sacados de otro universo. Comenzamos visitando la enigmática Laguna Blanca, una superficie calmada que refleja la inmensidad del altiplano. Luego avanzamos hacia la impresionante Laguna Verde, ubicada al pie del majestuoso Volcán Licancabur, un escenario que te envuelve con su magia y sus colores cambiantes.
Continuamos el recorrido hacia el surrealista Desierto de Salvador Dalí, donde las montañas y arenas forman un lienzo natural digno de una pintura. Más adelante llegamos a las Aguas Termales de Polques, donde podés disfrutar de un baño en una piscina templada en plena naturaleza, acompañado de un almuerzo delicioso.
Luego emprendemos camino hacia uno de los puntos más impactantes del tour: los geiseres y fumarolas de Sol de Mañana, un campo volcánico activo que ruge desde el corazón de la tierra. Seguimos hacia la majestuosa Laguna Colorada, hogar de flamencos rosados que dan vida a sus aguas rojizas. Cerramos el día llegando a Huayllajara, donde pasamos la noche en un hospedaje acogedor.
Después del desayuno, iniciamos un día cargado de paisajes memorables. Atravesamos el inmenso Desierto de Siloli, deteniéndonos en el famoso Árbol de Piedra, una escultura natural moldeada por miles de años de viento y arena.
Continuamos visitando algunas de las lagunas más hermosas del altiplano:
– Laguna Honda
– Laguna Hedionda
– Laguna Cañapa
Estas lagunas son refugio de flamencos y fauna andina que colorean el camino.
Luego seguimos hacia el mirador del Volcán Ollagüe, una gigantesca montaña que aún muestra actividad fumarólica.
Hacemos una parada en el Salar de Chiguana, un salar secundario rodeado de volcanes, y finalmente llegamos a San Juan, donde pasamos la noche en un encantador hospedaje de sal.
Jamás imaginé que un solo día pudiera regalarme tantas emociones. Desde el primer momento, el equipo de Expediciones Collca hizo que todo fuera perfecto. El Cementerio de Trenes me transportó a otra época, las artesanías de Colchani me conectaron con la cultura viva de Bolivia y, cuando entramos al Salar, sentí que estaba pisando otro planeta.
Subir a la Isla Incahuasi y ver el salar en 360° fue una de las vistas más impresionantes de mi vida. Pero lo que realmente me tocó el alma fue el atardecer: el cielo, el reflejo en el agua, el silencio... simplemente mágico. Disfruté ese momento con una copa de vino y sentí que el tiempo se detenía.
Viajar con Collca no es un tour, es una experiencia profunda, cuidada, emocionante y hecha con amor. Recomiendo esta empresa con los ojos cerrados.
Al amanecer, tras el desayuno, nos dirigimos directamente hacia el inmenso Salar de Uyuni, aunque quienes deseen vivir algo más mágico pueden optar por salir muy temprano para ver el amanecer desde la Isla Incahuasi, donde también se disfruta un desayuno panorámico.
Dentro del salar, hacemos paradas estratégicas para capturar fotografías en perspectiva y ángulos creativos.
Llegamos a la Isla Incahuasi, donde exploramos sus cactus gigantes y caminamos hasta la cima para obtener una vista de 360° del salar, una inmensidad blanca que parece no tener fin.
Por la tarde seguimos con más fotografías y visitamos:
– Plaza de las Banderas
– Ojos del Salar
– Monumentos de Sal
Luego continuamos hacia la comunidad de Colchani, donde visitamos su mercado artesanal con tejidos, artesanías de sal, mármol y souvenirs hechos por las familias locales.
Para cerrar la aventura, realizamos la última parada en el Cementerio de Trenes, un sitio icónico y perfecto para fotos finales, para luego arribar a Uyuni y despedirnos en las oficinas de la empresa.
Fin de servicios.